sábado, 18 de abril de 2015

Uña Acrilica

Paciente masculino, de 57 años de edad, fumador, con problemas cardíacos.*
Onicomicosis  (hongos en las uñas).
Vino a atenderse, al consultorio por el mal estado de sus uñas entre otras patologías.



 Notese el estado de la uña, debido a la micosis,
quedando estéticamente mal,
el paciente usa antimicóticos liquido.

Debido al mal estado, se procedió a realizar una 
uña acrílica, para mejorar el aspecto de la misma.

El acrílico es la fusión de dos elementos, un polvo
llamado Polímero, y un elemento líquido llamado
Monómero.














Así quedo la uña terminada, quedando casi como
una uña normal
























*Hago hincapié en los factores de riesgo, como tabaquismo y los problemas cardíacos, por tener incidencia, en la micosis ungueal, u  onicomicosis, ya que al no tener buena irrigacion sanguinea a la matriz ungueal, la uña se vuelve distrófica. cambiando su color y su forma, engrosándose.














sábado, 28 de febrero de 2015

Anatomía básica del pie

El pie humano es una estructura tridimensional variable formada por huesos, músculos y otros tejidos conectivos. Está constituido por 28 huesos, 33 complejas articulaciones, más de 40 músculos y tendones y alrededor de cien ligamentos.
En posición bípeda, es la única parte del cuerpo en contacto con el suelo y actúa como base del servomecanismo debido a la propioceptividad originada en la planta del pie.
Una cuarta parte de los huesos del cuerpo se encuentra en los pies. Su estructura ósea es peculiar por que se asemeja a un puzle que puede ser dividido en diferentes secciones y de hecho existen varias formas de clasificar sus huesos. Tradicionalmente tarso, metatarso y dedos serían las tres regiones; pero la didáctica actual prefiere emplear la idea de antepie o pie delantero, mediopie o pie medio y retropie o pie trasero:
  • Pie delantero, formado por las 14 falanges (dedos) y 5 huesos del metatarso. Los metatarsos forman un puente entre el pie medio y las falanges, que se extienden cuando el pie soporta el peso.
  • Pie medio, constituido por 5 tarsos: escafoides, cuboides y las tres cuñas (cuneiformes).
  • Pie trasero, por los 2 restantes tarsos, calcáneo y astrágalo. Esta parte está conectada con dos huesos largos de la pierna (tibia y peroné), formando la articulación que permite al pie moverse hacia arriba y hacia abajo.
Para mover, soportar y mantener la  posición de los huesos existe una red de músculos, tendones y ligamentos.
Los músculos tienen varias funciones importantes. Mueven los pies, levantan los dedos, estabilizan los dedos en el suelo, controlan los movimientos del tobillo y soportan el arco. En la figura se pueden ver los principales músculos que intervienen en el movimientos de los pies.
La flexión/extensión del pie la realiza la articulación  tibiotarsiana. Las caras de esta articulación se hallan constituidas: la superior por la tibia y el peroné y la inferior por el astrágalo. Este tipo de articulación no permite movimientos de lateralidad. El movimiento de flexión dorsal del pie es efectuado por los siguientes músculos: tibial anterior, extensor largo del dedo grueso, extensor largo de los dedos y el peroneo anterior.
El movimiento de flexión plantar es un poco más complejo e intervienen la serie de músculos que se podemos ver en la figura.
Los movimientos de lateralidad del pie (pronación/supinación) se realizan a cargo de la articulación del tarso. Los músculos encargados de la pronación son los peroneos. Mientras que los encargados de la supinación, son los tibiales anterior y posterior, el extensor largo del dedo grueso y el tríceps sural.
Los tendones conectan los músculos con los huesos y las articulaciones. El más grande es el tendón de Aquiles, que se extiende desde el músculo de la pantorrilla hasta el talón; y permite correr, saltar, subir escaleras y ponerse de puntillas. Los ligamentos mantienen los tendones en su lugar y estabilizan las articulaciones. Se trata de tejido conjuntivo que rodea o engloba a todo lo demás, permitiendo mantener su estructura y conectando entre sí a todas las partes del organismo. Es el caso de la fascia plantar que rodea a todos los elementos que conforman el pie.  Así, todos los huesos, músculos, tendones y ligamentos del pie están estructurados para trabajar juntos en la distribución de las fuerzas originada en el desplazamiento de modo que no suframos lesiones ni dolor.
Cuando caminamos, los pies son nuestro único punto de contacto con el suelo, por lo que es la primera parte de nuestro cuerpo que siente las fuerzas generadas al caminar. Se utilizan para la locomoción y desempeñan las distintas funciones:
  • Actúan como amortiguadores
  • Nos ayudan a mantener el equilibrio sobre superficies desiguales
  • Nos proveen de la propulsión, elasticidad y flexibilidad necesarias para caminar, saltar y correr
Cuando caminamos o corremos, el pie pasa por dos fases: la fase de contacto (cuando está en el suelo) y la fase de balanceo (cuando está en el aire). Si el pie aterriza en el suelo de forma incorrecta,  la fase de contacto se convierte en una etapa crítica y entonces soporta tensiones que pueden causar dolor y lesiones.
Desde un punto funcional, se distinguen en el pie dos tipos de articulaciones: la de movimiento, constituida por el tobillo y las articulaciones de los dedos (en rojo en la figura) y la de amortiguación, formada, sobre todo, por las articulaciones del pie medio.



Fuente: http://www.correrdescalzos.es/anatomia-basica-del-pie/#

lunes, 26 de enero de 2015

Fractura del quinto metatarsiano

El juvenil Cristian Pavón será operado y estará dos meses inactivo

Sufrió la fractura del quinto metatarsiano de su pie izquierdo en el superclásico; será operado esta semana.

 
Foto: twitter

El delantero de Boca Cristian Pavón sufrió la fractura del quinto metatarsiano de su pie izquierdo, será operado esta semana y tendrá dos meses de recuperación, informó hoy el club "Xeneize" tras los estudios que se le practicaron al jugador.

La bota ortopédica de Pavón, al llegar al aeropuerto Jorge Newbery.  Foto: Twitter

Pavón se lesionó durante el primer tiempo del Superclásico en Mar del Plata frente a River, tras una dura entrada del defensor Leonel Vangioni.
El delantero tuvo que dejar el campo de juego por el dolor en la zona afectada, inmediatamente se le puso un bota para inmovilizar el pie y hoy al regresar el plantel a Buenos Aires le realizaron los estudios pertinentes para.


La fractura del 5º metatarsiano es una de las fracturas que mas pueden pasar desapercibidas, al ser confundidas con el esguince de tobillo (Ligamento Lateral Externo). El paciente suele decir “se me dobló el tobillo”. La clínica del lesionado se parece a la exploración del tobillo para esguinces, es decir el paciente refiere dolor a la inversión del pie y a la flexión plantar del mismo, sin embargo la palpación es bien distinta, ya que en los esguinces del tobillo,  la palpación del ligamento es dolorosa. El movimiento del 5º dedo también es doloroso, y frecuentemente puede aparecer un hematoma por debajo del maleolo del tobillo, lo cual confunde también la exploración.
En ocasiones la inflamación puede parecer un esguince de tobillo.
Es la clínica y la realización de varias proyecciones radiológicas la que confirman dicha fractura habitualmente.
El tratamiento generalmente es conservador aunque en ocasiones hay que introducir mediante cirugía un tornillo intramedular que fije la fractura.





El tratamiento conservador consiste el la inmovilización con férula de yeso, ortesis, etc de la fractura y el tiempo de inmovilización suele ser de cuatro a ocho semanas dependiendo de la evolución de la lesión y la consolidación osea.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

La aterosclerosis, más que un problema de colesterol

La aterosclerosis parece estar cambiando de rostro. Los médicos están dejando de compararla con “un problema de cañerías tapadas”, en el cual las arterias serían las cañerías tapadas por el colesterol. Ahora, la inflamación está en la mira.
¿Nueva causa?
Es fuente de preocupación de pacientes y de estudio constante por parte de los científicos. Además de los factores de riesgo “clásicos” ─colesterol y triglicéridos elevados, tabaquismo, obesidad y diabetes, entre otros─, los expertos siguen buscando más causas detrás de la aterosclerosis, una enfermedad causada por la acumulación de placa grasa en el interior de las arterias, que es una de las principales causas de muerte según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EEUU.
En los últimos tiempos, se ha descubierto que altos niveles de una sustancia llamada “proteína C reactiva” (PCR) en la sangre, incrementarían el riesgo de aterosclerosis y ataques cardíacos. Y resulta que la PCR en abundancia delata la presencia de procesos inflamatorios en nuestro cuerpo. Una inflamación ocurre, tal como explica la institución mencionada, en respuesta a algún daño o infección. Entonces, se crea un círculo vicioso: el daño en las arterias dispara la reacción inflamatoria, que a su vez hace que la placa crezca mucho más rápido, bloqueando el flujo sanguíneo.

Hace 3.000 años la enfermedad ya existía
Uno de los hechos que parecen corroborar que la alimentación occidental ─rica en productos que contienen colesterol─ no sería tan decisiva en el desarrollo de esta enfermedad, es el reciente descubrimiento de esqueletos africanos de 3.000 años de antigüedad con signos de aterosclerosis.
“Las placas arteriales calcificadas que hallamos en estos esqueletos demuestran que no es solo un problema causado por nuestro actual estilo de vida, sino que puede estar relacionado con la inflamación, el historial genético y el envejecimiento en general”, afirmó Michaela Binder, líder de la investigación publicada en septiembre de este año en la revista científicaInternational Journal of Palaeopathology, en un comunicado de prensa de la Universidad de Durham.
Mucho por descubrir
Varios estudios recientes apoyan este nuevo paradigma, en el cual la aterosclerosis se entiende como una enfermedad crónica, en gran medida causada por la inflamación, recopila un artículo de la Universidad de Harvard.
Las arterias van dañándose progresivamente hasta que se bloquean. Esto explicaría, según la institución, por qué la enfermedad avanza lentamente pero “estalla” en un instante. Por eso, las investigaciones actuales apuntan a corroborar si reduciendo los niveles de inflamación también puede combatirse la aterosclerosis.
No olvides consultar con tu médico ante cualquier duda y para realizarte controles periódicos de salud.

lunes, 22 de septiembre de 2014

HIPERHIDROSIS PLANTAR



HIPERHIDROSIS PLANTAR



La hiperhidrosis plantar, "pies sudorosos", se caracteriza por una intensa sudoración de los pies. Es una enfermedad muy común que afecta alrededor del 20% de la población. Puede aparecer aislada (común) o asociado con otros tipos de hiperhidrosis, como el sudor particularmente anormal de la mano, un trastorno especial conocido como hiperhidrosis palmoplantar.

Pero, ¿QUE ES LA HIPERHIDROSIS? 

La Hiperhidrosis (o sudoración excesiva) es la secreción excesiva de sudor por las glándulas sudoríparas ecrinas. Con base en estudios en los que se midió la sudoración con precisión, consiste en la transpiración de alrededor de 100 mg por cm2 por minuto. En la práctica clínica, la gravedad de la hiperhidrosis se considera no tanto en la cantidad exacta de sudor, sino en el malestar subjetivo.

HIPERHIDROSIS PLANTAR

Las glándulas sudoríparas responden a los impulsos del sistema nervioso simpático, una porción del sistema nervioso vegetativo (sistema nervioso autónomo). Una regulación defectuosa o un calibrado no óptimo de la secreción de sudor por los centros del sistema nervioso autónomo puede provocar sudoración excesiva, en algunos casos totalmente fuera de rango. Esta disfunción tiene una similitud con, por ejemplo la hipertensión esencial (presión arterial alta): los centros autónomos reaccionan de forma exagerada a una entrada mínima.

Desde un punto de vista fisiológico, la cantidad de sudor que tiene que haber en los pies para regular la temperatura es insignificante. Una humedad mínima en las palmas de las manos y en las plantas de los pies tiene que haber, para garantizar un cierto nivel de fricción, para un buen agarre y evitar el deslizamiento. Parece evidente que lo contrario ocurre si la sudoración es excesiva.

La transpiración varía a lo largo del día, desde un mínimo de transpiración durante la noche hasta picos, por ejemplo, en relación con la actividad física, el estrés psicológico, la exposición al calor, etc.

Otro factor para determinar el nivel de humedad de la piel es la capacidad para evaporar, muy reducido en entorno climático húmedo o cuando se usan zapatos cerrados, otros factores son el tipo de material de los zapatos, la capacidad de absorción de los calcetines, etc.

CAUSAS:

En la mayoría de los casos, no hay ninguna razón para el aumento del sudor aparte de factores genéticos.

LOS SINTOMAS Y CONSECUENCIAS:

El sudor excesivo de los pies conduce a varios problemas:

*Piel macerada (aumento de la vulnerabilidad).
*Micosis (el crecimiento de los hongos).
*Desgaste prematuro de los zapatos (a menudo un par de zapatos se desgasta después de sólo unas pocas semanas).
*Dificultades en el uso de determinados tipos de calzado (por ejemplo, sandalias).

Además, el malestar psicosocial (la vida profesional, las relaciones sociales e incluso familiares) es común cuando la bromhidrosis se asocia con hiperhidrosis.

Sin duda, la hiperhidrosis plantar puede tener un impacto negativo en la calidad de vida de muchas personas y puede ser muy difícil para algunos.

A menudo, las medidas destinadas a reducir la actividad de las glándulas sudoríparas no son suficientes, con lo cual tienen que combinarse con la desinfección de la piel y el calzado si la bromhidrosis es el principal problema.


ENLACE CON MAYOR INFORMACION: http://hiperhidrosis.org.es/plantar
 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Onicogrifosis


 
La Onicogrifosis es una hipertrofia de la lamina ungueal que se ve alterada en su morfología     
(onicoanomalia), es una uña que se presenta exageradamente engrosada, opaca, con estrías trasversales de coloración gris, marrón o amarillenta y consistencia extremadamente dura y estratificada. 
Puede adoptar diferentes formas, hacia arriba en forma de cuerno, hacia abajo en forma de garra y distorsión lateral. Puede afectar una o todas las uñas de uno o ambos pies.

Su etiología se debe a trastornos circulatorios, diabetes, artritis, se ve con más frecuencia en personas ancianas, pero también tiene una etiología traumática. Esto significa que un golpe en un ortejo que compromete la región de la matriz ungueal, puede ocasionar una inflamación local que provoca una desalineación de las células germinativas de la matriz, generando un crecimiento hipertrófico de la uña.   

Es una patología tardía porque el daño no se evidencia hasta un tiempo después del traumatismo, y su condición es irreversible y en general de agravamiento progresivo. Esta patología puede presentar algunos agravantes como por ejemplo que esta lámina ungueal hipertrófica se contamine con hongos asociando la onicomicosis a su evolución, o que bajo la lámina ungueal se presente una callosidad con un núcleo doloroso, o que la distorsión de la uña hacia lateral pueda provocar heridas en los ortejos siguientes. 

El tratamiento es de índole mecánico y consiste en adelgazar la uña y mantenerla dentro de límites apropiados, y en casos muy severos se puede optar por la extirpación o tallado de la matriz ungueal.

Se recomienda que cualquier alteración en la apariencia de las uñas sea consultada con un Podólogo, que indique el tratamiento a seguir.


martes, 5 de agosto de 2014

Lesión de Fernando Cavenaghi, bursitis en el dedo gordo del pie derecho.

El delantero admitió que en lo inmediato no se ve jugando. A pesar de sus esfuerzos por recuperarse, ¿la lesión podría alejarlo definitivamente de las canchas?


El delantero, de River Plate Fernando Cavenaghi, puso ayer en duda su participación en el próximo campeonato de primera división debido a la lesión en el pie derecho que arrastra desde el torneo Final 2014.

"Con los médicos tratamos de ser optimistas y pensamos que voy a volver a jugar, no me importa si es éste semestre o el otro pero quiero recuperarme bien y jugar al ciento por ciento", manifestó Cavenaghi, quien admitió además que "en lo inmediato no me veo jugando".

Reconoció que no sabe cuánto tiempo le puede llevar la recuperación y contó que aun operándose no tiene asegurado el regreso a la actividad.

Cavenaghi, de 30 años, padece una bursitis en el dedo gordo del pie derecho que lo tiene a maltraer desde la sexta fecha del pasado torneo.
"No sé si fue un rechazo o qué, pero le pegué a (Joaquín) Arzura en la tibia y el partido terminó. Como jugábamos a los tres días y yo no me quise perder nada, me infiltré y ahí arrancó todo", contó Cavenaghi.

Consideró que "quizás con dos semanas de reposo pasaba el dolor, pero no quería parar y con el correr de los partidos empeoró todo".

Por este motivo, relató que terminó la temporada infiltrándose tres veces antes de los partidos y aun así persistía el fuerte dolor.

La dolencia no le permitió realizar la pretemporada y, según dejó entrever, podría complicar su futuro en el fútbol.

"La idea es no sentir dolor, el pie no me va a quedar igual que el otro. Es una lesión muy complicada. Me estoy entrenando, hay días que corro y hago bicicleta, no estoy parado completamente",

Que es?
La bursitis se produce cuando unas bolsas, llamadas bursas, se inflaman o irritan causando dolor. La bursa se localiza en lugares donde hay puntos de roce, como los músculos, tendones o huesos. La misión de estas bolsitas es ayudar al movimiento normal de las articulaciones y evitar fricciones entre ellas. Hay bursas por todo el cuerpo humano, se calcula que existen más de 150, aunque la bursitis se manifiesta, sobre todo, en los hombros, rodillas, caderas, pelvis, codos, dedos de los pies y talones, es decir, aquellas zonas donde el movimiento articular es más repetitivo diariamente.
CAUSAS
La bursitis puede resultar del uso excesivo de una articulación de manera crónica, de heridas, gota, seudogota, artritis reumatoide o infecciones, pero con frecuencia, se desconoce la causa. Aunque los hombros son los más propensos a la bursitis, también se inflaman frecuentemente las bolsas de los codos, las caderas, la pelvis, las rodillas, los dedos del pie y los talones.
SÍNTOMAS DE BURSITIS
La bursitis se caracteriza por dolor e incapacidad para llevar a cabo ciertos ejercicios o movimientos usuales en la vida diaria. Pero los síntomas dependen de la zona del cuerpo afectada. En todo caso hay una limitación del movimiento y un dolor que difiere si afecta a un hombro o a los dedos de los pies, por ejemplo. Puede aparecer de manera repentina o con un proceso de menos a más dolor, que el paciente lo nota por el movimiento y el tacto, pues la piel que rodea a la bursa está más sensible. Otro síntoma puede ser la fiebre.
TIPOS DE BURSITIS
Hay dos tipos de bursitis:
·         Aguda: se detecta esta enfermedad cuando la articulación afectada adquiere un color rojizo y cuando al tacto tiene una temperatura superior al resto del cuerpo. Es dolorosa y suele ser causa de una infección o gota.
·         Crónica: puede ser el resultado de haber sufrido con antelación una bursitis aguda. Otra de sus causas es que el paciente haya tenido en una de estas articulaciones lesiones en varias ocasiones. Si el motivo es este último la bursitis se manifiesta con hinchazón y dolor y disminuye el movimiento habitual, provocando una atrofia muscular y debilidad motora. Este tipo de bursitis puede durar unos días o extenderse durante semanas, y normalmente es reincidente.
DIAGNÓSTICOS
Se puede estimar que se trata de una bursitis cuando por el tacto en la zona que rodea a la bursa o por el movimiento de esa articulación existe dolor. Además esta bolsa puede estar inflamada, por lo que el médico puede sustraer una muestra de líquido del interior para conocer las causas de la hinchazón.
TRATAMIENTOS
En la mayoría de los casos la bursitis desaparece sin ningún tratamiento específico. Si se trata de una bursitis aguda no infectada hay que evitar sobreesfuerzos, aplicar a la zona afectada calor o frío y tablillas. Para acabar con la hinchazón y el dolor el médico puede recetar cortico-esteroides, como la prednisona. Además, para mejorar los movimientos es necesario realizar ejercicios en la zona afectada, y en último extremo, recurrir a la cirugía. El tratamiento de la bursitis crónica sin infección es similar al de la bursitis aguda, pero el reposo no suele tener efecto. En este caso hay que recurrir a métodos más agresivos como al fisioterapia intensiva o inyecciones de corticosteroides. Si la bursa está infectada es necesario extraer el líquido acumulado, acompañado de unos antibióticos adecuados.


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