Un abrazo.
domingo, 19 de mayo de 2013
Cuanto hace que no visistas al Podólogo
lunes, 18 de marzo de 2013
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Metatarsalgía
METATARSALGÍA
(dolor en la parte delantera de la planta del pie)
La metatarsalgía es el dolor y la inflamación del metatarso, que está situado en la parte anterior del pie justo dónde el pie apoya, por detrás de los dedos. Es dónde carga el peso la parte delantera del pie. Las durezas son el efecto de un exceso de presión del metatarsiano en el suelo y la piel se defiende endureciéndose. Lo que popularmente se conoce como callos, es una defensa contra el roce.
"Contra más taco, más sobrecargada la zona delantera del metatarso . Ello puede derivar a enfermedades graves como la enfermedad de Sever o el Neuroma de Morton. Hay personas que genética-mente tienen cierta predisposición a sufrir metatarsalgía. Si se usan zapatos con taco de forma regular, las posibilidades de sufrir dolor e inflamación en el metatarso aumentan. Por otro lado, la obesidad también es un factor que contribuye a su aparición.
En las metatarsalgías el calzado tiene una importancia vital. Cuando estamos parados descalzos en el suelo la carga se distribuye aprox. un 75 % del peso en la zona del talón y un 25 % en la zona metatarsal. El zapato con un taco de 2 centímetros, se reparte el 50 % en el metatarso, y 50 %, en el talón. Con un taco de 8 cm., la carga se distribuye aprox. 20 % en el talón, y 80 % en la zona metatarsal.
"Contra más taco, más sobrecargada la zona delantera del metatarso . Ello puede derivar a enfermedades graves como la enfermedad de Sever o el Neuroma de Morton. Hay personas que genética-mente tienen cierta predisposición a sufrir metatarsalgía. Si se usan zapatos con taco de forma regular, las posibilidades de sufrir dolor e inflamación en el metatarso aumentan. Por otro lado, la obesidad también es un factor que contribuye a su aparición.
De entrada, las personas con metatarsalgía no pueden llevar zapatos con taco alto. En algunos casos, evitando su uso desaparece el dolor. Cuando no es así, se debe visitar, al Podólogo. En la mayoría de casos se recomienda una plantilla.
martes, 13 de noviembre de 2012
La Celulitis
La Celulitis
La celulitis es una alteración del tejido celular subcutáneo acompañada de cambios en la micro circulación del tejido conjuntivo, dando lugar a ciertas modificaciones (morfológicas, histoquímicas y bioquímicas) del tejido. No existe un origen reconocido de la celulitis, sino un conjunto de factores que la predisponen, siendo un verdadero problema en casi el 95% de las mujeres. Según Bartoletti, se clasifica en:
·
Blanda: Suele aparecer en personas de cierta edad, que no realizan ejercicio o se han sometido a frecuentes y drásticas dietas de adelgazamiento. La flacidez de la musculatura es tan importante como la celulitis que presentan.
· Compacta: Se presenta en jóvenes con obesidad o sobrepeso asociado. La celulitis es dura y da la sensación de tensión al palparla. Es la que responde mejor a un tratamiento adecuado.
· Edematosa: Se caracteriza por un estado vascular muy deficiente y una edematización general de ambas piernas. Los síntomas vasculares asociados son muy intensos y es la menos frecuente.
La celulitis es un proceso multifactorial y difícilmente hay una sola causa a la que podamos responsabilizar totalmente. Existen factores predisponentes que estadísticamente se asocian con su presencia:
· Enzimáticos: Las alteraciones de los sistemas enzimáticos en pacientes celulíticas, traen como consecuencia efectos en la capacidad de lipólisis y de la transformación de los triglicéridos en ácidos grasos y glicerol por parte de los adipocitos.
· Psicosomáticos: Aquellas mujeres que manifiestan especialmente cuadros de ansiedad, estrés, emotividad, etc., están mucho más predispuestas a padecer celulitis, aseguran especialistas.
· Genéticos: Está comprobada la existencia de familias obesas y celulíticas estadísticamente. Los antecedentes familiares son un factor predisponente de primer orden para padecer la enfermedad.
· Dietéticos: Podemos relacionar los hábitos tóxico-dietéticos con la aparición de la celulitis: tabaco, alcohol, comida chatarra, abuso de irritantes, picantes y especias, además de una alimentación excesiva, hipercalórica y desordenada.
· Mecánicos: Hay una clara relación en la aparición de celulitis en los pacientes con problemas de rodillas, pie plano, alteraciones de columna, etc. Las compresiones mecánicas que ocasionan las prendas de vestir muy ajustadas y el permanecer largos periodos de pie sin moverse, también son factores mecánicos determinantes.
· Vasculares: Es muy frecuente que las pacientes con celulitis manifiesten sintomatología vascular, principalmente de retorno venoso: dolor, pesadez, cansancio y varicosidades en las piernas.
Aunque actualmente existen varios tratamientos propuestos para combatirla, el tratamiento propuesto por el especialista según el caso, debe basarse en el principio de que la celulitis es una "enfermedad crónica" que se puede solucionar temporalmente, pero siempre tiende a reaparecer. Por lo tanto, lo más importante de los tratamientos es la constancia y perseverancia, guiadas por un plan de ataque global que implique:
· Un diagnóstico adecuado
· Un tratamiento médico especializado
· Ejercicio físico
· Alimentación saludable
· Cosmética
· Tiempo y paciencia
Blanda: Suele aparecer en personas de cierta edad, que no realizan ejercicio o se han sometido a frecuentes y drásticas dietas de adelgazamiento. La flacidez de la musculatura es tan importante como la celulitis que presentan.
· Compacta: Se presenta en jóvenes con obesidad o sobrepeso asociado. La celulitis es dura y da la sensación de tensión al palparla. Es la que responde mejor a un tratamiento adecuado.
· Edematosa: Se caracteriza por un estado vascular muy deficiente y una edematización general de ambas piernas. Los síntomas vasculares asociados son muy intensos y es la menos frecuente.
La celulitis es un proceso multifactorial y difícilmente hay una sola causa a la que podamos responsabilizar totalmente. Existen factores predisponentes que estadísticamente se asocian con su presencia:
· Enzimáticos: Las alteraciones de los sistemas enzimáticos en pacientes celulíticas, traen como consecuencia efectos en la capacidad de lipólisis y de la transformación de los triglicéridos en ácidos grasos y glicerol por parte de los adipocitos.
· Psicosomáticos: Aquellas mujeres que manifiestan especialmente cuadros de ansiedad, estrés, emotividad, etc., están mucho más predispuestas a padecer celulitis, aseguran especialistas.
· Genéticos: Está comprobada la existencia de familias obesas y celulíticas estadísticamente. Los antecedentes familiares son un factor predisponente de primer orden para padecer la enfermedad.
· Dietéticos: Podemos relacionar los hábitos tóxico-dietéticos con la aparición de la celulitis: tabaco, alcohol, comida chatarra, abuso de irritantes, picantes y especias, además de una alimentación excesiva, hipercalórica y desordenada.
· Mecánicos: Hay una clara relación en la aparición de celulitis en los pacientes con problemas de rodillas, pie plano, alteraciones de columna, etc. Las compresiones mecánicas que ocasionan las prendas de vestir muy ajustadas y el permanecer largos periodos de pie sin moverse, también son factores mecánicos determinantes.
· Vasculares: Es muy frecuente que las pacientes con celulitis manifiesten sintomatología vascular, principalmente de retorno venoso: dolor, pesadez, cansancio y varicosidades en las piernas.
Aunque actualmente existen varios tratamientos propuestos para combatirla, el tratamiento propuesto por el especialista según el caso, debe basarse en el principio de que la celulitis es una "enfermedad crónica" que se puede solucionar temporalmente, pero siempre tiende a reaparecer. Por lo tanto, lo más importante de los tratamientos es la constancia y perseverancia, guiadas por un plan de ataque global que implique:
· Un diagnóstico adecuado
· Un tratamiento médico especializado
· Ejercicio físico
· Alimentación saludable
· Cosmética
· Tiempo y paciencia
lunes, 12 de noviembre de 2012
Cuidados de la piel en verano
1VotarCuidados de
la piel en verano
El mayor riesgo de cáncer a
la piel y envejecimiento prematuro, el hecho de que el calor deshidrate
más rápido la piel y de que la sudoración aumente la humedad, volviéndola más
proclive a infecciones, hace que esta temporada del año los cuidados de nuestra
piel sean mucho más exhaustivos. Higiene, humectación y protección solar diaria
son algunos de los imprescindibles.
Una buena higiene e hidratación son
los cuidados básicos que ayudan a mantener una piel sana y protegida contra infecciones.
Asimismo, el consumo de agua y una alimentación abundante en
frutas y verduras aportan las vitaminas que la piel necesita para su
adecuada defensa.
"Después de la limpieza y una buena hidratación, es muy importante protegerse del sol, porque mancha, envejece y puede provocar daño solar agudo, quemaduras y daño solar crónico, que se traduce en manchas, marcas y hasta cáncer de piel. Se recomienda cada vez un mayor factor de protección solar para defender nuestra piel de los rayos ultravioleta. Este debe ser elegido de acuerdo con el tipo de piel, que se dividen según su sensibilidad y van de I al VI. En general, se recomienda usar uno con sobre 15 de FPS. Además, deben aplicarse 30 a 45 minutos antes de iniciarse la exposición al sol, ya que son eliminados por el sudor y el agua.
Entre los cuidados básicos que la piel requiere durante el verano se encuentran:
Higiene. La limpieza diaria debe realizarse con productos suaves que no alteren el manto ácido de la piel, que no irriten ni sean muy perfumados, pero ayuden a eliminar la grasa y suciedad acumuladas. Además se debe utilizar materiales que no raspen ni froten fuertemente nuestra piel. Es importante no compartir toallas con otras personas y secarse los pliegues correctamente para evitar la aparición de micosis superficiales.
Hidratación. Las cremas y aceites hidratantes permiten recuperar la humedad perdida y son particularmente útiles si el calor reseca la piel. "Lo importante es que contenga propiedades hidratantes y emolientes, lo que permite recuperar el agua".
Atención con la ropa. Cuidar la piel de todo el cuerpo implica evitar usar ropa o zapatos con materiales que favorezcan la aparición de hongos por la creación de un ambiente húmedo; o bien que puedan causar heridas o alergias en la piel. "Cuando los pacientes son más sensibles o alérgicos, tienen que evitar los materiales como las lanas y las telas sintéticas y preferir el algodón. Recomendamos también sacarle las etiquetas porque irritan".
Prevenir infecciones. Si ocurre algún pequeño accidente cuya consecuencia es una raspadura, una herida en la piel o quemaduras, para evitar las infecciones es necesario lavar inmediatamente la zona con agua. En caso de granos o ampollas es importante no tocarlas ni apretarlas.
Alimentación. Debe moderarse el consumo de carnes y priorizarse el consumo de frutas y verduras, alimentos ricos en vitaminas antioxidantes como la A, C y E. Esta última una de las más importantes para el cuidado de la piel, ya que previene la degeneración celular, ayuda en el proceso re-generativo en caso de cicatrices y acné y contribuye al aumento del flujo sanguíneo de la piel. Está presente en aceites de girasol, oliva, maní, en pescados y camarones, en vegetales como la palta, brócoli, espinaca, espárragos, tomate y zanahoria, y en frutas secas como las avellanas y almendras.
Importancia del sueño. Las células se producen y recuperan su fuerza cuando se duerme, ayudando a mantener una piel en buen estado. Un buen descanso recupera la piel, la oxigena y disminuye el estrés.
Exposición al sol: Reducir al mínimo la exposición al sol desde las 11:00 AM hasta las 15:00 PM, especialmente en la hora de máxima intensidad solar cercana al medio día.
Cloro: Tanto después de haberse expuesto al sol o al agua clorada de una piscina o pileta, es necesario tomarse una ducha para hidratar la piel. Se puede usar un jabón de PH normal o levemente ácido, contribuyendo a no contraer alguna infección dermatológica.
Los pies: Debido a la exposición al sol, caminar descalza o en la playa, pude producir durezas plantares (hiperqueratosis), ampollas, quemaduras, sobre todo en los empeines (dorso del pie), como sugerencia, higienizar bien los pies, secando bien entre los dedos, e hidratar la piel, y visitar al Podólogo.
"Después de la limpieza y una buena hidratación, es muy importante protegerse del sol, porque mancha, envejece y puede provocar daño solar agudo, quemaduras y daño solar crónico, que se traduce en manchas, marcas y hasta cáncer de piel. Se recomienda cada vez un mayor factor de protección solar para defender nuestra piel de los rayos ultravioleta. Este debe ser elegido de acuerdo con el tipo de piel, que se dividen según su sensibilidad y van de I al VI. En general, se recomienda usar uno con sobre 15 de FPS. Además, deben aplicarse 30 a 45 minutos antes de iniciarse la exposición al sol, ya que son eliminados por el sudor y el agua.
Entre los cuidados básicos que la piel requiere durante el verano se encuentran:
Higiene. La limpieza diaria debe realizarse con productos suaves que no alteren el manto ácido de la piel, que no irriten ni sean muy perfumados, pero ayuden a eliminar la grasa y suciedad acumuladas. Además se debe utilizar materiales que no raspen ni froten fuertemente nuestra piel. Es importante no compartir toallas con otras personas y secarse los pliegues correctamente para evitar la aparición de micosis superficiales.
Hidratación. Las cremas y aceites hidratantes permiten recuperar la humedad perdida y son particularmente útiles si el calor reseca la piel. "Lo importante es que contenga propiedades hidratantes y emolientes, lo que permite recuperar el agua".
Atención con la ropa. Cuidar la piel de todo el cuerpo implica evitar usar ropa o zapatos con materiales que favorezcan la aparición de hongos por la creación de un ambiente húmedo; o bien que puedan causar heridas o alergias en la piel. "Cuando los pacientes son más sensibles o alérgicos, tienen que evitar los materiales como las lanas y las telas sintéticas y preferir el algodón. Recomendamos también sacarle las etiquetas porque irritan".
Prevenir infecciones. Si ocurre algún pequeño accidente cuya consecuencia es una raspadura, una herida en la piel o quemaduras, para evitar las infecciones es necesario lavar inmediatamente la zona con agua. En caso de granos o ampollas es importante no tocarlas ni apretarlas.
Alimentación. Debe moderarse el consumo de carnes y priorizarse el consumo de frutas y verduras, alimentos ricos en vitaminas antioxidantes como la A, C y E. Esta última una de las más importantes para el cuidado de la piel, ya que previene la degeneración celular, ayuda en el proceso re-generativo en caso de cicatrices y acné y contribuye al aumento del flujo sanguíneo de la piel. Está presente en aceites de girasol, oliva, maní, en pescados y camarones, en vegetales como la palta, brócoli, espinaca, espárragos, tomate y zanahoria, y en frutas secas como las avellanas y almendras.
Importancia del sueño. Las células se producen y recuperan su fuerza cuando se duerme, ayudando a mantener una piel en buen estado. Un buen descanso recupera la piel, la oxigena y disminuye el estrés.
Exposición al sol: Reducir al mínimo la exposición al sol desde las 11:00 AM hasta las 15:00 PM, especialmente en la hora de máxima intensidad solar cercana al medio día.
Cloro: Tanto después de haberse expuesto al sol o al agua clorada de una piscina o pileta, es necesario tomarse una ducha para hidratar la piel. Se puede usar un jabón de PH normal o levemente ácido, contribuyendo a no contraer alguna infección dermatológica.
Los pies: Debido a la exposición al sol, caminar descalza o en la playa, pude producir durezas plantares (hiperqueratosis), ampollas, quemaduras, sobre todo en los empeines (dorso del pie), como sugerencia, higienizar bien los pies, secando bien entre los dedos, e hidratar la piel, y visitar al Podólogo.
Foto toxicidad e interacción con enfermedades: El sol puede interactuar con algunas enfermedades y medicamentos prescritos. Algunas enfermedades se agravan con la exposición, como el albinismo, cáncer de piel, dermatitis atópica; foto alergias y fototoxicodermias; herpes simple; lupus eritematoso sistémico y rosácea.
jueves, 25 de octubre de 2012
Postura en la Computadora y Dolor de Espalda
¿Estás haciendo que el trabajo sea
más arduo de lo que debería?
¿Tu postura frente a la computadora es la correcta?
Sufres de dolor en el cuello, una quemazón entre las paletas de tus
hombros, dolor en la espalda baja, dolores de cabeza, problemas digestivos,
dificultades para respirar, tensión ocular… y la lista sigue y sigue. Todos los
anteriores podrían relacionarse a cómo te sientan frente a tu computadora por
horas cada día, apenas moviéndote, con los ojos fijos en la pantalla y plazos
límite por cumplir.
¿Has ajustado la posición de tu silla, la pantalla del ordenador y el
mouse pero aun así sufres de las condiciones mencionadas arriba? Pues no eres
el único, y con buena razón. Aunque puedes fácilmente volver a acomodar tu
mobiliario, no es simple seguir las instrucciones enfocadas a los elementos
humanos, esto es: tu cuerpo.
Pero seguir el consejo de sentarse correctamente, tal como sentarte
erguido con los hombros hacia atrás, etc., no es tan fácil como suena. Esto se
debe a que la mayoría de los adultos han desarrollado un mal concepto corporal.
¿Qué significa esto? Que hemos perdido el arte de la pose natural y del
movimiento, debido a nuestro sedentario estilo de vida.
Les he enseñado a muchas personas sobre el movimiento y la postura por
los últimos 12 años y, un asunto que generalmente surge, es el tema de sentarse
frente al ordenador. Muchos cometen el error de intentar sentarse demasiado
erguidos y de tensionar sus espaldas baja, causando más daño que bien. Tan
pronto como las personas aprenden a no sentarse demasiado recto, notan que es
mucho más fácil hacerlo!
Las señales tempranas que no deberían ser ignoradas
Cualquier incomodidad que experimentes en la computadora, es una señal
de que estás haciendo algo mal. Quizás no te preocupes lo suficiente si los
dolores y molestias asociados al trabajo desaparecen durante el fin de semana.
Pero sentarse por prolongados períodos (y podríamos estar hablando de años) en
una mala posición alterará gradualmente tu postura hasta que comiences a sufrir
dolor todo el tiempo.
Algunas señales más serias que requieren de acción instantánea son la
rigidez o el adormecimiento en tus dedos, manos, muñecas, codos u hombros. Esto
podría llevar pronto a trastornos en los miembros superiores. También conocido
como lesión por tensión repetitiva (LTR o RSI, por sus siglas en inglés). Esta
es una condición difícil de tratar exitosamente y, en muchos casos, quien lo
sufre debe cambiar su trabajo intentando no volver a usar computadoras – ¡y esa
no es un cambio de carrera sencillo en este mundo tecnológico!
Si experimentas alguno de los síntomas mencionados arriba, visita a tu
médico. Si las condiciones persisten por más tiempo será más difícil tratarlas.
Así es que la postura frente a la computadora puede tener una enorme
influencia no sólo sobre cuán productivo eres en tu trabajo, sino en por qué
sufres molestias o dolores, ¡e incluso en la forma de tu cuerpo! Probablemente
no querrás verte viejo antes de tiempo, pero si prestas un poco de atención
sobre cómo te sientas frente al ordenador podrías rápidamente detener ese
ascenso normalmente asociado a la vejez.
Recuerda, no tienes que sentarte demasiado erguido en tu asiento, con tu
mentón hacia dentro y tus hombros hacia atrás… esto sólo causará más problemas
al largo plazo. Sólo permite a tu cuerpo que se posicione, deja que la silla y
el piso sustenten tu peso, y recuerda tomar algunos recreos y descansos lejos
de la computadora.
Por qué se presentan los dolores musculares
Un dolor muscular se puede presentar por diferentes causas, hay desde
movimientos involuntarios hasta el ejercicio, la causa más común esta
relacionada con cualquier esfuerzo físico. Cuando realizamos algún
esfuerzo físico pero para el cual no estamos preparados, este nos puede
producir algún dolor muscular. Suele presentarse como una sensación de
dolor fuerte al mover de nuevo el músculo, o como una sensación en
agarrotamiento del mismo.
El esfuerzo físico genera en el cuerpo ácido láctico el cual se acumula
en el músculo. La alimentación también va relacionada con los dolores
musculares, la falta de minerales y nutrientes puede causar la aparición de
molestias musculares. Al realizar una actividad física hay factores que
pueden provocar estos dolores tales como la pérdida de minerales y agua y no
reponerlos rápidamente. Además el calor excesivo a la hora de realizar una
actividad también puede afectarnos.
El dolor muscular también se puede presentar como resultado de alguna
enfermedad corporal o algún trastorno. Hay algunas enfermedades que
comúnmente causan dolor tenemos las siguientes: infecciones musculares, dolores
articulares, lupus, inflamaciones en la piel, fibormialgia, artritis, bursitis,
dolor de espalda entre otras molestias.
¿Tu postura frente a la computadora es la correcta?
Sufres de dolor en el cuello, una quemazón entre las paletas de tus
hombros, dolor en la espalda baja, dolores de cabeza, problemas digestivos,
dificultades para respirar, tensión ocular… y la lista sigue y sigue. Todos los
anteriores podrían relacionarse a cómo te sientan frente a tu computadora por
horas cada día, apenas moviéndote, con los ojos fijos en la pantalla y plazos
límite por cumplir.
¿Has ajustado la posición de tu silla, la pantalla del ordenador y el
mouse pero aun así sufres de las condiciones mencionadas arriba? Pues no eres
el único, y con buena razón. Aunque puedes fácilmente volver a acomodar tu
mobiliario, no es simple seguir las instrucciones enfocadas a los elementos
humanos, esto es: tu cuerpo.
Pero seguir el consejo de sentarse correctamente, tal como sentarte
erguido con los hombros hacia atrás, etc., no es tan fácil como suena. Esto se
debe a que la mayoría de los adultos han desarrollado un mal concepto corporal.
¿Qué significa esto? Que hemos perdido el arte de la pose natural y del
movimiento, debido a nuestro sedentario estilo de vida.
Les he enseñado a muchas personas sobre el movimiento y la postura por
los últimos 12 años y, un asunto que generalmente surge, es el tema de sentarse
frente al ordenador. Muchos cometen el error de intentar sentarse demasiado
erguidos y de tensionar sus espaldas baja, causando más daño que bien. Tan
pronto como las personas aprenden a no sentarse demasiado recto, notan que es
mucho más fácil hacerlo!
Las señales tempranas que no deberían ser ignoradas
Cualquier incomodidad que experimentes en la computadora, es una señal
de que estás haciendo algo mal. Quizás no te preocupes lo suficiente si los
dolores y molestias asociados al trabajo desaparecen durante el fin de semana.
Pero sentarse por prolongados períodos (y podríamos estar hablando de años) en
una mala posición alterará gradualmente tu postura hasta que comiences a sufrir
dolor todo el tiempo.
Algunas señales más serias que requieren de acción instantánea son la
rigidez o el adormecimiento en tus dedos, manos, muñecas, codos u hombros. Esto
podría llevar pronto a trastornos en los miembros superiores. También conocido
como lesión por tensión repetitiva (LTR o RSI, por sus siglas en inglés). Esta
es una condición difícil de tratar exitosamente y, en muchos casos, quien lo
sufre debe cambiar su trabajo intentando no volver a usar computadoras – ¡y esa
no es un cambio de carrera sencillo en este mundo tecnológico!
Si experimentas alguno de los síntomas mencionados arriba, visita a tu
médico. Si las condiciones persisten por más tiempo será más difícil tratarlas.
Así es que la postura frente a la computadora puede tener una enorme
influencia no sólo sobre cuán productivo eres en tu trabajo, sino en por qué
sufres molestias o dolores, ¡e incluso en la forma de tu cuerpo! Probablemente
no querrás verte viejo antes de tiempo, pero si prestas un poco de atención
sobre cómo te sientas frente al ordenador podrías rápidamente detener ese
ascenso normalmente asociado a la vejez.
Recuerda, no tienes que sentarte demasiado erguido en tu asiento, con tu
mentón hacia dentro y tus hombros hacia atrás… esto sólo causará más problemas
al largo plazo. Sólo permite a tu cuerpo que se posicione, deja que la silla y
el piso sustenten tu peso, y recuerda tomar algunos recreos y descansos lejos
de la computadora.
Por qué se presentan los dolores musculares
Un dolor muscular se puede presentar por diferentes causas, hay desde
movimientos involuntarios hasta el ejercicio, la causa más común esta
relacionada con cualquier esfuerzo físico. Cuando realizamos algún
esfuerzo físico pero para el cual no estamos preparados, este nos puede
producir algún dolor muscular. Suele presentarse como una sensación de
dolor fuerte al mover de nuevo el músculo, o como una sensación en
agarrotamiento del mismo.
El esfuerzo físico genera en el cuerpo ácido láctico el cual se acumula
en el músculo. La alimentación también va relacionada con los dolores
musculares, la falta de minerales y nutrientes puede causar la aparición de
molestias musculares. Al realizar una actividad física hay factores que
pueden provocar estos dolores tales como la pérdida de minerales y agua y no
reponerlos rápidamente. Además el calor excesivo a la hora de realizar una
actividad también puede afectarnos.
El dolor muscular también se puede presentar como resultado de alguna
enfermedad corporal o algún trastorno. Hay algunas enfermedades que
comúnmente causan dolor tenemos las siguientes: infecciones musculares, dolores
articulares, lupus, inflamaciones en la piel, fibormialgia, artritis, bursitis,
dolor de espalda entre otras molestias.
domingo, 7 de octubre de 2012
Importancia de estirar tu espalda
Importancia de
estirar tu espalda
Por Gabrimar
Lascurain | Vida Sana –
Existe información que indica que más
del 80% de la población mundial llegará a experimentar en algún momento de su
vida, problemas y dolores de espalda. Esto se puede solucionar si nos ocupamos
de ella a tiempo, para lo cual, es muy importante mantener la espalda lo
suficientemente flexible.
Esto lo puedes lograr mediante sencillos ejercicios de estiramiento que
te permitan mantenerla en forma. También es muy importante que trates de cuidar
tu postura, y cada vez que te des cuenta que te estás jorobando, corrijas
inmediatamente.
Conforme pasa el tiempo, los músculos van perdiendo la capacidad de
estirarse, y si además no te mueves, más;
acuérdate que lo que no se usa se atrofia y esto puede ocasionarte innumerables
inconvenientes físicos y psíquicos. Los músculos, de manera natural,
van perdiendo su capacidad para amortiguar impactos y movimientos.
Aquí algunos ejercicios que puedes practicar:
1.- Colócate frente a una pared; levanta los brazos con la
espalda recta; apoya las palmas de las manos en la pared, de forma que toda tu
parte superior del cuerpo quede de forma horizontal y paralela al piso
(formando un ángulo de 90 grados), como una mesa. En esta posición, debes
mantener la espalda completamente recta y liberar la tensión a través de la
cadera que empujarás hacia afuera para estirar al máximo la columna. Realiza
lentamente 10 repeticiones.
2.- Colócate en cuatro puntos como si fueras un gato;
los brazos deben estar estirados y la espalda recta; inhala profundo; comienza
a exhalar lentamente, al tiempo que curveas la espalda hacia arriba; acompaña
con la cabeza hasta que la barbilla toque el pecho; inhala nuevamente y regresa
a la posición inicial. Realiza lentamente 10 repeticiones.
3.- Acuéstate en el suelo; coloca tus brazos al lado
de tu cuerpo con las palmas hacia abajo; tus rodillas deben estar flexionadas
con las plantas de los pies en contacto con el piso; flexiona la cabeza
dirigiendo tu mirada hacia el ombligo, al tiempo que elevas las rodillas hacia
el pecho; con tus brazos abraza las piernas haciendo presión contra el pecho;
mantén la posición unos segundos y regresa a la posición inicial. Realiza
lentamente 10 repeticiones.
4.- Un muy buen ejercicio para estirar la espalda es colgarte,
de forma que nuestro cuerpo quede suspendido en el aire, pendiendo; solo debes
sostenerte con las manos. Esto logrará que tu columna se estire en su
totalidad.
Todos ejercicios pueden ayudar a mantener en forma tu espalda;
debes realizarlos con movimientos lentos, sin forzar, de tal manera que sientas
que el músculo está trabajando, que se estira, para que así obtengas los
mejores resultados. Recuerda que lo importante, como todo en la vida, es la
constancia; trata de realizar esta rutina diariamente (una vez al día) al
levantarte o incluso antes de acostarte.
¡Recuerda…tú generas el cambio!
Importancia de
estirar tu espalda
Por Gabrimar
Lascurain | Vida Sana –
Existe información que indica que más
del 80% de la población mundial llegará a experimentar en algún momento de su
vida, problemas y dolores de espalda. Esto se puede solucionar si nos ocupamos
de ella a tiempo, para lo cual, es muy importante mantener la espalda lo
suficientemente flexible.
Esto lo puedes lograr mediante sencillos ejercicios de estiramiento que
te permitan mantenerla en forma. También es muy importante que trates de cuidar
tu postura, y cada vez que te des cuenta que te estás jorobando, corrijas
inmediatamente.
Conforme pasa el tiempo, los músculos van perdiendo la capacidad de
estirarse, y si además no te mueves, más;
acuérdate que lo que no se usa se atrofia y esto puede ocasionarte innumerables
inconvenientes físicos y psíquicos. Los músculos, de manera natural,
van perdiendo su capacidad para amortiguar impactos y movimientos.
Aquí algunos ejercicios que puedes practicar:
1.- Colócate frente a una pared; levanta los brazos con la
espalda recta; apoya las palmas de las manos en la pared, de forma que toda tu
parte superior del cuerpo quede de forma horizontal y paralela al piso
(formando un ángulo de 90 grados), como una mesa. En esta posición, debes
mantener la espalda completamente recta y liberar la tensión a través de la
cadera que empujarás hacia afuera para estirar al máximo la columna. Realiza
lentamente 10 repeticiones.
2.- Colócate en cuatro puntos como si fueras un gato;
los brazos deben estar estirados y la espalda recta; inhala profundo; comienza
a exhalar lentamente, al tiempo que curveas la espalda hacia arriba; acompaña
con la cabeza hasta que la barbilla toque el pecho; inhala nuevamente y regresa
a la posición inicial. Realiza lentamente 10 repeticiones.
3.- Acuéstate en el suelo; coloca tus brazos al lado
de tu cuerpo con las palmas hacia abajo; tus rodillas deben estar flexionadas
con las plantas de los pies en contacto con el piso; flexiona la cabeza
dirigiendo tu mirada hacia el ombligo, al tiempo que elevas las rodillas hacia
el pecho; con tus brazos abraza las piernas haciendo presión contra el pecho;
mantén la posición unos segundos y regresa a la posición inicial. Realiza
lentamente 10 repeticiones.
4.- Un muy buen ejercicio para estirar la espalda es colgarte,
de forma que nuestro cuerpo quede suspendido en el aire, pendiendo; solo debes
sostenerte con las manos. Esto logrará que tu columna se estire en su
totalidad.
Todos ejercicios pueden ayudar a mantener en forma tu espalda;
debes realizarlos con movimientos lentos, sin forzar, de tal manera que sientas
que el músculo está trabajando, que se estira, para que así obtengas los
mejores resultados. Recuerda que lo importante, como todo en la vida, es la
constancia; trata de realizar esta rutina diariamente (una vez al día) al
levantarte o incluso antes de acostarte.
¡Recuerda…tú generas el cambio!
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